Migración web – Principales aspectos a tomar en cuenta

Migración web – Principales aspectos a tomar en cuenta

La migración web es el proceso de cambio de un sitio web, a una URL distinta. Esto suele ocurrir debido a cambios en la mejora en el funcionamiento, actualizaciones de versiones, cambios de gestor de contenidos, entre muchos otros motivos. El objetivo que tiene este proceso es poder mejorar el posicionamiento web (si no se tiene uno bueno anteriormente).  Si no se conoce demasiado como hacer una migración web, es mejor contar con el trabajo de un especialista para evitar el posible impacto que pueda tener el posicionamiento web.

Realizar esto es una tarea delicada refiriéndose al posicionamiento de un sitio web, y dependiendo del posicionamiento del mismo, esta migración se tiene que afrontar de una forma u otra.

Migrar de un alojamiento web a otro es más habitual de lo que se piensa. Esto se realiza debido a que se termina el contrato o bien porque se quiere cambiar de proveedor. Para migrar un alojamiento web hay que seguir unos pasos que son:

  1. Crear o contratar el nuevo alojamiento web

Cuando ya se tiene claro que hay que migrar el alojamiento web, lo primero que hay que hacer es crear el nuevo hosting. Si se tiene acceso a un panel de control de  un alojamiento multidominio se puede crear el nuevo alojamiento web. Pero, si aún no se tiene el alojamiento web y se quiere migrar a un nuevo hosting, se tiene que contratar. Una vez hecho eso, la empresa que se contrata facilitará los datos de acceso al panel de control y los datos FTP para que se pueda publicar la página web.

  1. Configurar el nuevo alojamiento web

Si el dominio está ofreciendo servicio antes de asociarlo al nuevo alojamiento, este se debe configurar. Para eso se usan los datos FTP, para publicar la web en el servidor y crear la base de datos, además de  importar el contenido de la misma. Luego se deben realizar los buzones de correo. Siempre se recomienda que estos tengan el mismo nombre y contraseña que en el anterior alojamiento web, porque si se hace eso, se consigue evitar algunos cambios en los clientes de correo de los usuarios de las cuentas. En este apartado también hay que tener en cuenta los subdominios, los directorios protegidos, etc.

  1. Confirmar la configuración del nuevo alojamiento web

Cuando se finaliza el paso anterior, se tiene que confirmar que todo funciona como debería. Si se pone el dominio en el navegador, la página web que sale es el anterior alojamiento web, entonces, para poder verificar la configuración del nuevo alojamiento, se debe solicitar la IP del nuevo servidor a la empresa a la que se le haya contratado el hosting. Una vez que se edita y verifica que todo está bien, se puede volver al paso anterior y realizar todas las correcciones necesarias, para ello es recomendable descargar el contenido de las cuentas de correo a modo local.

  1. Actualizar y cambiar de DNS del dominio

Ahora que se está seguro de que el nuevo alojamiento web puede empezar a funcionar, hace falta activarlo. Para ello, se debe asociar el dominio al nuevo alojamiento. El servicio DNS es el encargado de realizar esa asociación. Por ello, se deben conocer las DNS de la nueva empresa de alojamiento web, ya que se emplean para actualizar las que tenga el dominio. Este proceso se realiza en donde se tenga el registro del dominio realizado, lo puede hacer la empresa contratada o esta misma puede facilitar un panel donde realizar el cambio. Una vez que se cambien las DNS, en un tiempo de 24 horas, el dominio comenzará a resolver en el nuevo servidor y los servicios que se configuraron anteriormente empezarán a funcionar.

  1. Trasladar el dominio

Este es un proceso administrativo que no afectará para nada a nivel técnico en el funcionamiento del correo y de los servicios web. Si interesa tener el dominio en la misma empresa en la que se tiene el alojamiento web, se tiene que realizar un traslado. Este proceso se realiza entre 5 y 7 días en el caso de dominios genéricos.

 

Un aspecto que también es importante cuando se realiza una migración web sin perjudicar el SEO, es la redirección 301, ya que este código significa que una página web se ha trasladado de forma permanente a la nueva ubicación.

Si se realizan rediccionamientos 301 de las antiguas URLs que se tenían, se va a asegurar que no se tengan errores 404 y que se traspasen en su totalidad las URLs que se tenían, a las nuevas creadas.

La redirección 301 se realiza desde el archivo htaccess (fichero especial que permite definir distintas directivas de configuración para cada directorio sin tener que editar el archivo principal de configuración), pero antes se realiza una tabla con las URLs antiguas y sus semejantes actuales para hacer el proceso un poco más rápido a la hora de poner en funcionamiento el htaccess.

Pero la migración web también se puede realizar de forma que no se cambie el dominio y teniendo en cuenta el posicionamiento web que tenga la página en los navegadores.

Para ello, lo primero que se tiene que hacer es identificar cuáles son las páginas críticas: cuales son las que reciben más tráfico, cuales tienen un buen posicionamiento orgánico, cuales son las más populares, etc.

Estas páginas son a las que se les van a hacer un redireccionamiento 301 hacia otra página con un contenido igual o similar.

Para sacar esos datos se puede utilizar la herramienta analítica que se tenga en el dispositivo, normalmente son Google Analytics o Google Webmaster Tool.

Hay que saber cuáles son los enlaces tóxicos recibidos para tenerlos en cuenta dentro de la estrategia de linkbuilding, para evitar esa clase de enlaces cuando se construyan más. Este tipo de enlaces provienen de páginas web de mala reputación y pueden empeorar el posicionamiento de la web de un usuario. Para poder realizar esto, se puede utilizar la herramienta de Majestic SEO.

Para realizar una migración web se tienen que seguir con cuidado y atención todos los pasos necesarios, porque si un usuario se salta un paso o hace uno sin comprobarlo, puede perder todo el trabajo realizado anteriormente. Mientras que si lo hace correctamente, puede ser beneficioso para el sitio web.

Como punto final, se puede considerar que la migración web tuvo éxito si el tráfico se mantiene estable y se consiguen los objetivos marcados como antes de cambiar de alojamiento web.